Sería deseable que el entretenimiento se usara para eso mismo, entretener. Lamentablemente, en los últimos años, parece que gran parte de lo que se ve se centra en la adoctrinación.
Batwoman es otro caso que plantea dudas. Para mí, tiene un mensaje político sobre feminismo y lesbianismo que está tan sobrecargado que parece el de un antepasado lejano, producto de la guerra civil.
Peor aún, en la necesidad de transmitir ese mensaje, olvidó hacer lo más importante: ser atractiva, interesante y, sencillamente, disfrutable.
Tiene escenas de acción que están bien ejecutadas, pero poco más resulta convincente.
En resumen, me resultó cansina, aburrida, moralista y trivial. ¡No la volveré a ver! 3/10.
