
En las películas de viajes en el tiempo, *The Body* acierta al incorporar una forma de escritura de guion al estilo británico clásico. No es tan compleja ni tan abierta como muchas otras producciones, incluyendo la incomparable serie alemana *Dark*. Es lo suficientemente intrigante para enganchar al espectador a la trama, con el mismo cuerpo apareciendo en tres épocas, mostrando un futuro perfecto a un alto precio.
Está bien realizada en cuanto a vestuario y escenarios (aunque estos son bastante limitados en algunos aspectos), con algunos elementos secundarios relacionados con las vidas de los tres detectives protagonistas. No hay efectos generados por computadora hasta el final. No aporta nada revolucionario al género de ciencia ficción sobre viajes en el tiempo, pero sí está bien elaborada y (relativamente) bien resuelta.

Lo positivo es que se dedica tiempo a explicar todo y a resolverlo, aunque esto se hizo (obviamente) en los últimos episodios y presenta varias fallas y agujeros en la trama (la decisión de enviar a una persona con parálisis a través de la máquina del tiempo fue muy poco inteligente...). Quizás la mejor decisión habría sido que fuera una serie autocontenida y con un final cerrado, como suele ser el caso con muchas series de la plataforma correspondiente.
Lo negativo es que podría haber dedicado más tiempo a los dramas internos de los protagonistas, toma algunos rodeos para llegar al final antes de que terminen los episodios y algunas decisiones son increíblemente absurdas. Algunos saltos temporales son simplemente surrealistas (como en el caso del detective de 1891, cuya esposa e hija parecen tener la misma edad, por ejemplo). Las interpretaciones son aceptables.

A pesar de todo, merece la pena dedicarle tiempo; solo el último episodio es un poco más confuso. Recomendada, con una puntuación de 7.1 sobre 10 / B.
