
Una excelente introducción al género del drama histórico coreano.
El estilo de actuación coreano es un tanto más expresivo que el occidental, al igual que los puntos de la trama, pero si se puede superar esa característica, este drama cautivará. Las líneas temporales pueden sentirse un poco apresuradas.
En esencia, trata sobre lo que significa hacer el bien en un mundo donde el poder adquiere vida propia. Las consecuencias de tus decisiones que se propagan a tu alrededor.
Las actuaciones de los dos protagonistas principales anclan la historia, ya que Choi Jun Seok tiene la presencia de un rey, mientras que Shin Se-Kyung es lo suficientemente hermosa y encantadora como para que él se enamore de ella. La parte más débil es el disfraz, ya que es demasiado bonita para ello y requiere una fuerte suspensión de la incredulidad.
El resto de la actuación es superior a la media. La trama puede volverse un poco complicada, ya que los puntos clave pueden ser frases sin énfasis, pero en general la tensión se mantiene hasta el final. La escritura en general es buena y está elaborada para reflejar los sentimientos del público de querer superar las dificultades para que la pareja pueda finalmente tener un final feliz.
Míralo cuando tengas ganas de animarte con un amor agridulce frente a presiones políticas.