
Las primeras cinco temporadas de la serie británica de crimen "CB Strike" son, francamente, brillantes.
Las historias de crímenes que ocupan cada temporada de seis episodios cada una están bien construidas, son complejas y cautivantes, al igual que las caracterizaciones, intrincadas, inherentemente humanas y totalmente identificables.

Strike, quien dirige una agencia de detectives en el Reino Unido, es un cliché frío y hosco de investigador. Sin embargo, a medida que llegamos a conocerlo y entenderlo, queda claro que es una desviación de todo lo que superficialmente parece representar. Su compañera femenina equilibra a Strike, sacando a relucir su lado más amable, compasivo y algo trágico.
En resumen, se trata de un material fantástico. La química entre los miembros del reparto, especialmente los protagonistas, es excelente.

Lamentablemente, la sexta temporada de la serie no resulta tan inspiradora. Hay un hilo de politización antisistémica que presenta a quienes se identifican con la derecha como fascistas, racistas, misóginos y terroristas. Es irónico que, con un gobierno británico supuestamente de izquierda, que está encarcelando literalmente a sus ciudadanos por ejercer la libertad de expresión, suceda esto.
En resumen, es una gran serie que ha sido decepcionada por una última temporada sexta débil que se ha esforzado por intentar una especie de indoctrinación política bastante torpe. Estaría dispuesto a haberle dado una calificación de 8 o incluso de 9, pero tal como está, un 7 tendrá que servir.
