"Dollhouse" es una serie peculiar, necesitó algunos episodios para definir su rumbo y, justo cuando lo hizo, la cancelación estuvo a la vuelta de la esquina al final de su segunda temporada. ¿Es buena? Sí, lo es. El concepto de personas con personalidad implantada, como lienzos en blanco, es una mina de oro de ciencia ficción y el equipo de guionistas lo utiliza de formas interesantes. Además, los personajes están bien desarrollados y, como espectadores, es fácil conectar emocionalmente con ellos. El final es un poco confuso, pero aún así vale la pena verla. El episodio "Epitaph: one" es un 10/10 de ciencia ficción.
