
El primer párrafo del resumen dio la impresión de ser un intento de justificación para quien lo escribió. Los primeros capítulos comenzaron con gran despliegue, escenografías impactantes, un presupuesto considerable, algunas escenas de contenido íntimo aquí y allá, un asesinato innecesario y una escena de beso torpe e inoportuna. Era evidente que intentaban usar todos los recursos para atraer a la audiencia, pero esa estrategia no duró mucho. Las actuaciones del elenco resultaron atractivas al principio, pero rápidamente se volvieron genéricas y sin vida tras la primera mitad. De hecho, la segunda mitad en general supuso un descenso notable en todos los aspectos, llegando a ser prácticamente incomprensible en comparación con la primera. Se volvió tan aburrida como se puede imaginar, sin dejar rastro de personalidad en los personajes. La tendencia continuó hasta el final, que resultó abrupto, y me niego a creer que fuera planificado. En líneas generales, al analizar la serie en su totalidad, no parece que hubiera una planificación adecuada desde el principio.