
En mi opinión, esta serie tenía al menos dos puntos fuertes: la creadora y directora Sally Wainwright y la actriz Suranne Jones en el papel de Anne Lister. Presenta una interesante combinación: es un drama de época ambientado en los primeros años del siglo XIX, pero también cuenta la historia de una mujer que intentó vivir su vida como un hombre, algo notable en aquella época.
La historia mantuvo mi interés con facilidad, gracias a una escritura sólida y, como suele ocurrir con las obras de Wainwright, un excelente reparto que apoya a Jones. Timothy West y Gemma Jones, por mencionar a dos. Al parecer, habrá una segunda serie para continuar la historia.

La trama y los personajes están basados en un diario realmente mantenido por Ann Lister, escrito en código para protegerse de las restrictivas convenciones sociales de la época, por lo que no es una historia inventada para apelar a sensibilidades modernas. Leí más sobre Lister después de verla y no pareció una de esas fantásticas re-imaginaciones que a veces se encuentran.
Así que, ¡a la segunda serie!
