
Es un excelente programa con un protagonista bondadoso como es habitual. Pero no teme mostrar que las buenas intenciones no siempre resuelven las cosas. Es una serie en la que Kipo, el personaje principal, está constantemente siendo impulsado a intentar ver lo bueno en los demás. Los arcos argumentales resultan muy satisfactorios sin llegar a ser demasiado oscuros. Y la animación y los decorados son impresionantes. Todo ello con una banda sonora muy inusual pero igualmente genial que integra todo en un conjunto armonioso.
-Música excelente
-Decorados/secuencias de acción atractivas
-Optimista pero no ingenuo

¿Qué más se puede pedir de una serie infantil? Tanto adultos como niños se lo pasarán en grande con esta producción mientras disfrutan de una historia bien elaborada y cautivadora. Lo único que podría criticar es que algunos de los villanos resultan fáciles de olvidar. Y hay *deus ex machina* por todas partes, todo el tiempo.
