
David Mitchell fue excelente en la serie de comedia "Upstart Crow", una reinterpretación ligera, a menudo perspicaz y muy divertida de la vida de William Shakespeare.
"Ludwig" le ofrece a Mitchell una plataforma excéntrica, intrigante y, a veces, inteligente, pero apenas graciosa. La serie funciona muy bien como drama criminal con intrincados rompecabezas y elementos de investigación, pero apenas la encontré divertida. Mostrar una y otra vez cómo el personaje de Mitchell no puede estacionar un coche pero sí resolver crímenes complejos es un contraste interesante, pero no resulta nada divertido.

En resumen, vale la pena ver esta serie, que consta inicialmente de seis episodios, por su ingenioso rompecabezas y sus elementos de investigación, pero no esperes el tipo de elementos cómicos que normalmente asociarías con Mitchell. Dicho esto, tanto otros aspectos son valiosos que, en mi opinión, no importa tanto. Definitivamente merece una mirada.
