
"Mobland" es un drama criminal británico, exagerado pero a la vez entretenido.
La serie se asemeja un poco a una sátira de las figuras del crimen organizado británico. Sus tonos estridentes, los estereotipos predecibles y, en ocasiones, los giros argumentales poco plausibles, tienden a restarle credibilidad.

Tom Hardy está tan brillante como siempre en el papel del principal ejecutor y solucionador de problemas de la familia, mientras que Pierce Brosnan ofrece una actuación competente como el patriarca familiar. Helen Mirren, para ser sincero, nunca me ha impresionado mucho, pero encaja bien en el papel de la esposa astuta, criminalmente perturbada, de Brosnan.
Hasta ahora, no hay nada nuevo que ofrecer, pero lo que se presenta es, en su mayor parte, inherentemente entretenido. Tiene un ritmo bien cuidado, una narrativa sólida, además de tramas y subtramas creativas.

En resumen, me gusta "Mobland". Está bien, no es novedoso, sí es exagerado, pero aún hay mucho aquí que resulta intrigante y lo suficientemente atractivo como para merecer una oportunidad.
