Un príncipe sordo y mudo desea convertirse en el mejor rey tras la muerte de su padre, conocido por ser el más fuerte físicamente. Esto resulta interesante.
Encuentra algunos amigos inesperados en el camino y se descubre el oscuro pasado de quienes le rodean. Esto también resulta atractivo.
El problema es que no tiene lógica. Personas que se odian, en realidad se aman; personas que desean matarse, repentinamente se rescatan; personas que juran lealtad, la traicionan y son perdonadas en la misma escena...
Es una de esas tramas que es difícil de seguir y que requeriría volver a ver con un cuaderno para comprender. Es aceptable que los humanos no sean simples, pero no todos actúan como niños pequeños, tomando decisiones emocionales y saliendo impunes.
Es intrigante, pero perdí el hilo de la historia y la motivación para terminar la serie.
