
Es señal de que es una serie realmente buena cuando incluso un recurso visual tan común como el filtro de color azul no logra ocultar las increíbles interpretaciones.
En pocas palabras, Ozark es una serie que demostró tener potencial para alcanzar la excelencia, y ha cumplido esa promesa con cada temporada posterior. La tercera temporada, que es la más reciente disponible, es un ejemplo magistral del género de drama criminal, pulida a la perfección gracias a las brillantes y autoritarias interpretaciones de Jason Bateman y Laura Linney.

Entiendo que al principio muchos compararon la serie con Breaking Bad y comprendo por qué se hacía esa comparación. Sin embargo, desde la segunda temporada, la serie ha logrado distanciarse de esa sombra y desarrollar su propia identidad.
Si eres fan del drama criminal como Breaking Bad, Better Call Saul, Narcos o Fargo, creo que esta serie superará tus expectativas.
