
Hoy disfruté de Star Trek: Prodigy.
Para empezar, es una serie para niños, y eso dificulta, según mi opinión, que pueda juzgarla de forma imparcial. Aunque me gusta pensar que mi niño interior sigue muy vivo.

Star Trek: Prodigy me pareció algo similar a Star Wars al principio. De hecho, tardé en sentir auténticas vibras de Star Trek, hasta el episodio 13.
En el lado negativo, encuentro algunos problemas de lógica. Ya sea un programa de simulación donde los personajes recuerdan ejecuciones anteriores, o una nave espacial realizando maniobras imposibles en el vacío.

Por otro lado, tenemos personajes atractivos y coloridos que me mantuvieron enganchado y con ganas de seguir viendo. Y también encontramos una agradable referencia con tanto un holograma como una versión real de Janeway.
En general, esto no es realmente Star Trek. Y no es nada revolucionario. Los personajes, los clichés y las sorpresas ya los hemos visto antes. Pero como aficionado a la ciencia ficción y a Star Trek, puedo apreciar esto como un entretenimiento agradable y secundario. Nada más, pero tampoco menos.

_Publicado originalmente en mi blog: https://robingierse.de/blog/tie-star-trek-prodigy._
