
Después de terminar de ver The Good Wife, sabíamos que continuaríamos con esta serie derivada. Consulté algunas reseñas en otra página web y vi muchos comentarios negativos, lo que he aprendido a reconocer que suele deberse a preferencias políticas, una representación positiva de personajes homosexuales o lesbianas, o a la presencia de personas de color en roles principales. En este caso, podría haber sido una combinación de los tres elementos.
Realmente estoy disfrutando de la serie. Es graciosa y dramática a partes iguales, y muy arriesgada en sus tramas y presentación. A veces, quizá, se pasa un poco de la raya. Un ejemplo es un personaje corrupto introducido en la cuarta temporada. Me cansé de él rápidamente. Me pareció que el actor estaba imitando a Al Pacino en Scent of a Woman. Pero estos excesos son todo en aras de contar una historia bien.

A veces parece que están inventando teorías conspirativas, pero ¿por qué no? ¿Por qué la derecha debería ser la única que se divierta inventando noticias? Así que, si una serie con una tendencia liberal te incomoda, es mejor que la dejes pasar o que tengas a mano gasas para detener la hemorragia. Para el resto, preparen palomitas, tomen asiento y quizás estén preparados para ver varios capítulos seguidos.
