
Los hombres son prácticamente relegados a un segundo plano en esta serie, previsiblemente con una sensibilidad social marcada. Aparecen como personajes simplificados, que nunca maduran, al menos según la protagonista y su madre.
Sí, el empoderamiento femenino es primordial. Los hombres son constantemente relegados a tareas secundarias, obedeciendo y luchando por sus homólogas femeninas, que se les presenta como intelectualmente superiores.

No sorprende que la industria del entretenimiento estadounidense esté mostrando interés, si cree que denigrar a una parte de la humanidad de forma injusta pasará desapercibido.
En el lado positivo, la historia subyacente es interesante (una vez que se deja de lado la sensibilidad social) y el ritmo de la acción es bueno y de un estándar aceptable.

Los efectos visuales son pulidos e imaginativos.
Es una lástima que no veamos un regreso al entretenimiento donde "personas" interpretan diferentes roles y esta constante política de género sea olvidada, donde creo que es su lugar.
