Tenía inquietudes al ver esto, ya que parecía similar a Orphan Black, serie que me gustó mucho. Sin embargo, me sorprendió gratamente que, aunque existen similitudes necesarias, la serie se destaca por sí misma. Rebecca Fuentes (Maite Perroni) es llamada a la escena de un crimen donde la mujer asesinada es idéntica a ella. Esto inicia un viaje para Rebecca para descubrir quién era la víctima y cuál es su relación. Hay muchos giros y sorpresas que parecen complicarse cuanto más profundiza, y nadie parece digno de confianza. Grandes momentos de suspenso e impredecible, sin llegar a ser completamente exagerado. Una serie muy pulida y con estilo, 8/10.
