Es lamentable que esta serie no esté funcionando hasta ahora. Los creadores deberían haber seguido la vibra sencilla y entretenida de la película de 1973. ¡Al menos esa sí fue divertida! Esta serie sufre del hábito posmillennial de tomarse las cosas demasiado en serio (pensemos en las películas de James Bond con Daniel Craig), hasta el punto de convertirse en una obligación para verla. La película de 1973, protagonizada por Yul Brynner y Richard Benjamin, lo hizo todo bien: mantener las cosas simples, mantenerlas divertidas. Así es como se obtiene una experiencia de visualización mucho más gratificante.
