Comenzó de manera aceptable, con la posibilidad de evocar una atmósfera similar a *Buffy* en el Oeste o quizás a *Supernatural*, pero con una protagonista femenina, entre otras cosas.
... pero luego sacrificó el entretenimiento por complacer a una ideología política. Los personajes se convirtieron en estereotipos, el humor subido de tono desapareció para dar paso a mensajes de empoderamiento, mensajes de izquierda, y a opiniones políticas predominantes que suelen llevar al fracaso de películas y series.
Y entonces perdió todo valor de entretenimiento y fracasó. Nada sorprendente, considerando que fue lanzado en un momento en el que todo debía transmitir "EL MENSAJE".
